Descripción del método de investigación científico.
Francis Villatoro.
Para hablar del método científico, creo que conviene empezar por el
principio. ¿Qué es la ciencia? Muchos científicos que hacen ciencia no sabrían
definirla. Un filósofo de la ciencia diría algo como el conocimiento racional,
sistemático, exacto, verificable y falible sobre la realidad. Muchos adjetivos,
pero seleccionar alguno de ellos conlleva problemas. Por ejemplo, afirmar que
toda afirmación científica tiene que ser falsable, siguiendo a Karl Popper, no
es suficiente. La ciencia es una actividad social y algo es científico si hay
un consenso entre los científicos de que lo es, y no lo es en caso contrario.
La ciencia es una actitud hacia la adquisición de conocimiento per se. La
ciencia se convierte en tecnología cuando se aplica a mejorar el medio natural
y artificial, a inventar y fabricar bienes materiales y culturales. Hay muchos
tipos de ciencias. Por ejemplo, las ciencias fácticas son las que usan la
observación y el experimento para verificar (confirmar o refutar) sus hipótesis
o conjeturas, que siempre son provisionales. Hay ciencias fácticas naturales
(que estudian la Naturaleza) y sociales (que estudian la sociedad).
Hay científicos que afirman que saben si una materia es ciencia o no es
ciencia. Por ejemplo, ¿las matemáticas son una ciencia? Sí, la mayoría de los
filósofos de la ciencia contemporáneos afirmaría que, con todo rigor, las
matemáticas son una ciencia. Por supuesto, no es una ciencia natural que busca
el conocimiento objetivo, los hechos y las informaciones sobre la realidad.
Pero hay ciencias que no son ciencias naturales. La lógica, la matemática y una
buena parte de la física teórica son ciencias formales que buscan de forma
racional, sistemática y verificable el conocimiento sobre entes abstractos, que
sólo existen en la mente humana. Los lógicos y los matemáticos, y ciertos
físicos teóricos, construyen los objetos que estudian y deducen sus propiedades
(son ciencias deductivas). Sus verdades son eternas, a diferencia de las
ciencias fácticas, cuyas verdades siempre son provisionales.
Hoy en día hay muchas pseudociencias que son muy populares. Muchas
pseudociencias podrían ser preciencias, es decir, ciencias en estado emergente
que en un futuro se podrían volver ciencias de pleno derecho. ¿Realmente se
puede marcar una diferencia clara entre ciencia y pseudociencia? Cuando los
científicos nos dirigimos a un público general solemos afirmar con rotundidad
que sabemos la diferencia entre ciencia y pseudociencia. Que sabemos que el
psicoanálisis o la homeopatía son pseudociencias. Sin embargo, en muchos casos
la distinción no es tan fácil como parece. Y no puede basarse en un único
criterio. La gran diferencia entre ciencia y pseudociencia es la actitud de
quienes la practican. Las pseudociencias se basan en dogmas y creencias,
mientras que las ciencias se basan en el escepticismo sistemático y organizado.
Los que practican la pseudociencia suelen afirmar que sus leyes e hipótesis son
verdaderas sin rubor. Los científicos por contra deben afirmar siempre que sus
leyes e hipótesis son falsas y están en un proceso de construcción. Las
pseudociencias están hechas de respuestas, mientras que las ciencias están
hechas de preguntas. En ciencia toda respuesta conlleva muchas preguntas sin
respuesta. Las explicaciones científicas se corrigen o descartan sin cesar. El
científico no es un acumulador de conocimientos sino un generador de problemas.
La ciencia está abierta, no es sabiduría (un sistema cerrado de conocimientos),
como pretende ser la pseudociencia.
La mayoría de las veces se afirma que las pseudociencias no usan el método
científico y por ello no son ciencias. ¿Si se aplica el método científico a una
pseudociencia se puede transformar en ciencia? No, lo siento, no es posible. La
ciencia puede estudiar cuestiones especulativas que están en el borde del
conocimiento. A veces se habla de preciencia o de protociencia cuando se usan
los métodos científicos en cuestiones especulativas. Sin embargo, lo que hay
recordar es que lo que diferencia la ciencia de la pseudociencia es la actitud
de quien la práctica. El pseudocientífico se considera un sabio, pero el
científico sabe que es un ignorante. El conocimiento científico es metódico,
usa un método que es comunicable, verificable, repetible, sistemático,
explicativo,... Pero no es un método concreto el que diferencia entre
pseudociencia y ciencia, lo importante es la actitud. La ciencia trata de
racionalizar y explicar la experiencia, los hechos observados en términos de
leyes y las leyes en términos de principios. Y gracias a ello la ciencia es predictiva,
abierta y útil.
El conocimiento científico es metódico, luego usa el método científico. Pero,
¿qué es exactamente el método científico? El concepto de método científico fue
desarrollado por los filósofos de la ciencia entre los siglos XVII y XIX, cuando
ciencia era sinónimo de física y astronomía. La biología, la geología o la
medicina no eran ciencias. En el siglo XX el panorama de la ciencia ha cambiado
radicalmente. Por ejemplo, "El origen de las especies" de Darwin y la
teoría de la evolución no se consideraron parte de la ciencia hasta el siglo
XX. La colosal transformación de la ciencia en el siglo ha llevado a que el
concepto de EL método científico, el único e indiscutible, haya quedado
obsoleto. La ciencia es tan compleja y heterogénea que es imposible identificar
un método que sea común a todas a ellas. En rigor debemos hablar de los métodos
científicos. Cada rama de la ciencia tiene sus propios métodos y, de hecho, los
grandes científicos son los que aportan su propio método científico, que
transmiten a modo de escuela a sus seguidores. En algunas ciencias todos estos
métodos tienen una intersección no nula, pero pequeña. Pero, en general, la
intersección es nula si se toman todas las ramas de la ciencia. Lo más próximo
al concepto de método científico es la actitud del científico. Lo que hoy se
llama "método científico" no es una lista de recetas para dar con las
respuestas correctas a las preguntas científicas, sino el conjunto de métodos
usados para plantear problemas científicos y para poner a prueba hipótesis
científicas. El arte de formular preguntas y de probar respuestas es todo menos
un conjunto de recetas. Uso la palabra "arte" siguiendo a Mario
Bunge, como sinónimo de feliz conjunción de experiencia, destreza, imaginación,
visión y habilidad para realizar inferencias.
En los libros de filosofía de la ciencia se estudian diferentes métodos
científicos que han propuesto diferentes corrientes filosóficas, como el método
inductivo-deductivo o el hipotético-deductivo. ¿Ya no son válidos estos métodos
científicos del pasado en la actualidad? Los filósofos de la ciencia del pasado
han tenido un enfoque reduccionista, tratando de reducir todas las ciencias a
una sola, la ciencia, y todos sus métodos a uno solo, el método científico.
Aunque haya científicos y filósofos que aún se aferren a esta idea, en rigor,
hoy en día esta visión está obsoleta. La ciencia es mucho más rica que lo que
nos cuenta los antiguos libros de historia de la ciencia. En muchos libros de
filosofía de la ciencia aún se puede leer que hay cuatro categorías de métodos
científicos: El método inductivo-deductivo de los empiristas y positivistas, el
método a priori-deductivo de los idealistas y racionalistas, el método
hipotético-deductivo de Kant o Popper, y la ausencia de tal método de la
mayoría de los racionalistas contemporáneos. Muchos filósofos han filosofado
sin ensuciarse las manos, no han hecho ciencia y se han puesto a hablar de
ciencia como si tal cosa. Quienes han explorado desde un enfoque sociológico
cómo se hace ciencia han descubierto que, como muchas otras actividades
humanas, el reduccionismo del pasado es un lacra a evitar.
Para un público no profesional y para muchos científicos sin formación en
filosofía de la ciencia, el método científico es el método inductivo-deductivo.
¿En qué consiste el método inductivo-deductivo? La idea básica es que existe un
mundo real que es el objetivo de la investigación científica. Los científicos
anotan lo que observan en la realidad con sus sentidos (sean naturales o artificiales,
gracias a instrumentos científicos) e infieren principios generales que
explican los hechos registrados. Estos principios permiten predecir otros
hechos aún no observados, cuya observación ratifica la validez del conocimiento
adquirido. La física moderna, en especial, la física cuántica ha puesto en
entredicho la aplicación de este método a la Naturaleza. En muchas otras ramas
de la ciencia tampoco es aplicable. Más aún, la idea de que la ciencia nace de
las observaciones individuales, que se generalizan hasta superar los observados
y hacer predicciones cuya confirmación las refuerza y cuyo fracaso las debilita
no corresponde a cómo se hace ciencia y cómo se ha hecho ciencia desde el siglo
XIX. El científico no es un naturalista que observa, sino que toma una papel
activo y diseña instrumentos para observar. Sus instrumentos alteran la
realidad, la moldean y en muchas ciencias no sabemos hasta donde todo nuestro
conocimiento es resultado de sesgos cognitivos y hasta donde refleja algún tipo
de realidad subyacente.
Esta idea nos lleva a la cueva de Platón y a la crítica de la razón pura de
Kant. Todo esto está en línea del método a priori-deductivo, ¿en qué consiste
este método? El método a priori-deducivo antepone la posición del observador a
la existencia de la realidad subyacente. La razón establece los principios
generales que regulan el conocimiento que podemos acceder de la naturaleza y a
partir de estos principios interpretamos la realidad; la experiencia de
nuestros sentidos e instrumentos científicos no nos muestran la verdadera
realidad, que como decía Kant nos está vedada. Nuestra imagen de la realidad
podría ser muy diferente si tuviéramos otros sentidos o si tuviéramos otros
instrumentos científicos. En la labora científica el papel del observador es
imposible de eliminar y altera hasta el extremo todo lo que podemos llegar a
conocer. La físíca cuántica durante el siglo XX ha reivindicado esta situación,
ya que muchos de los objetos físicos que usa son imposibles de acceder de forma
directa (la función de onda cuántica o los campos cuánticos). Solo podemos
realizar observaciones indirectas en las que el observador interfiere con lo
observado y lo altera de forma imposible de evitar. Muchos conceptos
fundamentales de la la ciencia humana podrían ser completamente diferentes para
una civilización extraterrestre. Incluso nociones a priori tan básicas como las
nociones de tiempo o espacio, o las relaciones de causalidad o de existencia,
dependen fuertemente del observador según los defensores del método a
priori-deductivo.
Hoy en día está de moda hablar del falsacionismo de Popper. Toda teoría
científica debe ser falsable para ser científica. Las creencias
pseudocientíficas o religiosas no son falsables, luego no son científicas. ¿Qué
nos puedes decir del método hipotético-deductivo? El método propuesto por Hume
y secundado por Popper y muchos otros afirma que la investigación científica
consiste en lanzar hipótesis, que anteceden y determinan a las observaciones.
El científico, gracias a su conocimiento previo, intuye la realidad y propone
una serie de conjeturas, que luego pone a prueba mediante observaciones y
experimentos. En este método científico la inducción no desempeña ningún papel
y debe ser evitada. La labor del científico es proponer hipótesis que explican
la realidad y tratar de refutarlas, tratar de falsarlas. Mientras ningún
científico logre falsarlas dichas hipótesis se consideran como parte del
conocimiento consensuado por la comunidad de científicos. Sin embargo, cuando
alguna de dichas hipótesis es falsada, se elimina y se sustituye por otra. Esta
actitud científica propuesta por Popper, su método de ensayo y error, o de
conjeturas y refutaciones, ha sido muy criticada por otros filósofos, sobre
todo, porque pocos científicos, si es que lo hace alguno, trabaja de esta
forma. Como Lakatos, o Kuhn, o Feyerabend, han argumentado, la historia de la
ciencia y el quehacer de muchos científicos no corresponde al método
hipotético-deductivo. La verdad es que muy pocos científicos que diseñe sus
experimentos para intentar demostrar que sus hipótesis son falsas, sino todo lo
contrario. Los experimentos se diseñan para tratar de confirmar las hipótesis y
el diseño de los experimentos suele estar sesgado para resaltar las señales de
dicha confirmación y diluir cualquier otra señal. Popper y otros filósofos han
tratado de enseñar a los científicos a hacer ciencia sin ser ellos mismos
científicos. Y como es obvio, aunque científicos que de palabra afirmen que
siguen sus preceptos, en la práctica nadie sigue métodos científicos puramente
deductivos que no apelen para nada a la inducción.
Hablas de métodos científicos y parece que tratas de evitar hablar del
método científico como único método. ¿Podemos decir que existe EL método
científico? Muchos pensadores modernos afirman sin rubor que la historia de la
ciencia nunca ha revelado un único método científico, un conjunto de reglas o
prácticas seguidas por la mayoría de los investigadores en su trabajo. Más bien
la historia de la ciencia apunta a todo lo contrario. Quizás hubo un método
científico cuando nació la ciencia moderna, pero la explosión de las ciencias,
sobre todo en el siglo XX, ha hecho que hoy existan no uno sino muchos métodos
científicos. Los métodos científicos usados en física de partículas, en
biología molecular o en lingüística no tienen nada en común. Muchos filósofos
de la ciencia mantienen una postura anarquista en relación con el método
científico. La ciencia es una actividad humana y como tal tan diversa y
anárquica como cualquier otra. Que sea anárquica no significa que sea caótica,
sino que es muy rica en matices, muy diversa, muy humana y muy bella. La
ciencia como labor social se basa en el consenso. La ciencia huye del argumento
de autoridad y del dogmatismo. El núcleo de toda teoría científica es un
conjunto de hipótesis verificables. Como decía el filósofo operacionista
Bridgman el método científico no existe, "la ciencia es lo que hacen los
científicos, y hay tantos métodos científicos como hombres de ciencia". Lo
más importante en ciencia es plantear problemas (a partir del conocimiento
consensuado o leyes generales) y formular preguntas (basadas en modelos
teóricos e hipótesis). No es posible encapsular la creatividad de los
científicos a la hora de plantear problemas y formular preguntas en un único
método científico. Ni se puede enclaustrar la imaginación de los científicos a
la hora de diseñar observaciones, experimentos e instrumentos para poner a
prueba las hipótesis. Ni tampoco la intuición para extraer conclusiones sobre
las teorías, realizar predicciones, reajustar los modelos o sugerir líneas
futuras de investigación.